Historia

Don Valentín Bianchi llegó a la Argentina, procedente de FASANO, Italia, su patria de origen.

Formado en la mejor escuela, la disciplina del esfuerzo, empezó su lucha, una etapa de duro sacrificio, de privaciones, de dedicación permanente al trabajo.

Trabajó en la Administración del Ferrocarril del Estado, fue administrativo en el Banco Francés, ejerció la profesión de rematador en el Departamento de San Rafael y General Alvear, en la Provincia de Mendoza.

Su entusiasta y permanente búsqueda de progreso lo llevó a obtener el título de Maestro Mayor de Obras.

Fue representante de diversas fábricas dedicadas a máquinas agrícolas, automotores, camiones, entre otros. También fue uno de los pioneros en dedicarse a la industria de la madera en San Rafael.

En 1925 fundó una empresa de ómnibus cuya finalidad era cubrir el recorrido entre el departamento de San Rafael y el de General Alvear, y hasta ejerció de Concejal en el Honorable Concejo Deliberante de San Rafael, en el año 1921.

Concreta lo que hasta ese momento parecía un sueño inalcanzable, tener un viñedo y una pequeña bodega propia, que en sus comienzos se denominó "El Chiche", elaborando vinos finos, empezando con el vino Super "Medoc" y prosiguiendo con el vino "Riesling".

En el año 1934, luego de sortear diversas dificultades, logra que sus vinos sean conocidos en Buenos Aires conquistando el premio "Al Exponente Máximo de Calidad" en la Exposición y Certamen Oficial de Vinos, realizado en la Ciudad de Mendoza y de carácter nacional. Con la incorporación de sus hijos, el crecimiento de la empresa se hace constante, convirtiéndose el 6 de Octubre de 1951 en VALENTIN BIANCHI S.R.L. y, el 9 de Diciembre de 1960, en VALENTIN BIANCHI S.A.C.I.F.

Su espíritu emprendedor y su generosa entrega a la vocación de crear siempre algo mejor, dejaron en su empresa el noble sello de una inolvidable personalidad, destinada a marcar rumbos y a servir de guía y orientación. En los soleados viñedos de San Rafael, Mendoza, sobre la base de selectas cepas importadas y readaptadas a las características climáticas y suelos regionales, comenzó la apasionante historia de crear los exquisitos tipos de vino de Don Valentín Bianchi, objeto de los más rigurosos controles para ofrecer un placer reservado a los más exigentes gustadores del buen vivir.

En esta fundamental labor del mantenimiento de las cualidades que otorgan su personalísima calidad a los vinos Bianchi, tiene vital importancia el trabajo en equipo que desarrollan los componentes del grupo familiar, un "staff" de sangre joven y vibrante, generador de permanentes inquietudes de progreso y modernización, dentro de los clásicos y rigurosos lineamientos de responsabilidad, creadora del prestigio que disfruta la Bodega Bianchi.

En 1966, el presidente de la República de Italia, lo condecoró con la "Gran Cruz del Cavaliere Ufficiale" en mérito a los distinguidos servicios y a su personal hidalguía.

En los últimos años de su vida estuvo dedicado a la planificación e integración de la Sociedad "El Nihuil S.A." para la construcción del "Gran Hotel San Rafael". Este último sueño no lo pudo concretar ya que el destino quiso que ese corazón generoso y luchador se apagara para siempre el 12 de Agosto de 1968 en su Fasano natal.

Para completar esta pequeña reseña de Don Valentín, debemos agregar que su labor personal en la bodega fue siempre de la mano con su incansable participación en diversas obras de bien público, mostrándose decidido propulsor del engrandecimiento de San Rafael, manifestando con verdadero entusiasmo su cariño por esta tierra.

Enzo Bianchi, ícono de la enología argentina crea Don Valentín
Lacrado en honor a su padre y lanza Particular, surgido de la
cava personal de la familia.

Luego de veinte años de búsqueda para hacer una Champañera que estuviera a la altura de nuestros deseos y de esta Empresa, y tras varios viajes por las zonas más prestigiosas del mundo, logramos orientar nuestra imaginación hacia lo ideal y volvimos pensando cómo y dónde íbamos a construir la morada para nuestros sueños. Fue entonces como, por arte de magia, apareció el predio indicado para este proyecto. El modelo sería algo original: la fachada de un típico palacio veneciano. Para la orientación tecnológica, recurrimos al asesoramiento de un técnico francés, dueño de una muy buena bodega de Champagne en Francia y alumno del Dr. Emil Peynaud, máxima autoridad mundial en la materia.

Sólo restaba aplicar el Método Champenoise: El manipuleo de la uva durante la cosecha es muy cuidadoso, tratando de no romper los granos para que el racimo pueda llegar a la bodega tal como se encuentra en la planta. Para ello, los racimos se colocan en cajones plásticos. Una vez ingresada la uva en la bodega, inmediatamente se coloca dentro de la prensa neumática. El siguiente paso es el embotellado del vino para realizar la segunda fermentación (fermentación en botella). Para ello el vino base se mezcla con azúcares, levaduras y clarificantes, embotellándose.

Esta fermentación dura alrededor de un mes y, al término de la misma, las botellas se dejan estibadas hasta cumplir un año sobre borras obteniéndose el perfume y sabor que caracteriza a este champaña. A continuación, sigue el proceso de removido de las borras (remuage).

De esta manera hemos querido entregar al público consumidor un producto genuino y de óptima calidad, cuidando todos los detalles, desde la recolección de la uva hasta la puesta en el mercado. Esto también se ha logrado gracias al microclima excepcional de nuestra zona, favorecido por el tipo de suelo areno-calcáreo.