Institucional

Institucional - Valentin Bianchi

Nuestra Historia

Don Valentín Bianchi llegó a la Argentina en el año 1910, procedente de Italia. Estaba formado en la mejor escuela, la disciplina del trabajo y con ese enorme capital empezó su lucha. En el año 1928, concreta lo que hasta ese momento parecía un sueño inalcanzable, tener un viñedo y una pequeña bodega propia. Esa pequeña bodega en sus comienzos se denominó "El Chiche".
En el año 1934, logra que sus vinos sean conocidos en Buenos Aires. Alcanza la consagración de sus nobles productos, en la Exposición y Certamen Oficial de Vinos, al conquistar el premio "Al Exponente Máximo de Calidad".
Con la incorporación de sus hijos, el crecimiento de la empresa se hace constante hasta convertirse en VALENTIN BIANCHI S.A.C.I.F.
En los últimos años de su vida estuvo dedicado a la planificación e integración de la Sociedad "El Nihuil S.A." para la construcción del "Gran Hotel San Rafael". Este último sueño no lo pudo concretar ya que el destino quiso que ese corazón generoso y luchador se apagara para siempre el 12 de Agosto de 1968 en su Fasano natal.
Para completar esta pequeña reseña de Don Valentín, no debemos dejar de agregar que su labor personal en la bodega, no impidió que entregara sus mejores afanes en diversas obras de bien público, mostrándose propulsor del engrandecimiento de San Rafael.

Familia Bianchi
Familia
Bianchi

La Familia Bianchi

Tiene vital importancia el trabajo en equipo que desarrollan los componentes del grupo familiar, un "staff" de sangre joven y vibrante, generador de permanentes inquietudes de progreso y modernización, dentro de los clásicos y rigurosos lineamientos de responsabilidad, creadora del prestigio que disfruta la Bodega Bianchi.

Raúl Bianchi
Raúl
Bianchi
Sylvia Bianchi
Sylvia
Bianchi
Ricardo Stradella
Ricardo
Stradella
Valentín Bianchi
Valentín
Bianchi

Fundación Valentín Bianchi

En los soleados viñedos de San Rafael, Mendoza comenzó la apasionante historia de crear los exquisitos tipos de vino de Don Valentín Bianchi, para entregarle a su paladar un placer reservado a los más exigentes gustadores del buen vivir.